El frío, la reducción de la actividad física y la práctica de deportes de invierno incrementan el riesgo de fracturas, tendinitis y lesiones ligamentarias durante los meses invernales
Con la llegada del invierno, aumentan de forma significativa las lesiones traumatológicas, especialmente aquellas derivadas de caídas sobre superficies heladas y del impacto del frío en músculos y articulaciones. Así lo señala el doctor Samuel Pajares, traumatólogo de Policlínica Gipuzkoa, quien destaca que este tipo de lesiones son especialmente frecuentes en personas mayores.
«Las caídas por hielo, superficiales y baladizas, son bastante habituales y hay que tener mucho cuidado, sobre todo en gente mayor», explica el especialista. Este tipo de accidentes suele provocar fracturas de muñeca, concretamente del radio, que en muchos casos se desplazan y requieren intervención quirúrgica.
El doctor Pajares añade que durante los meses de invierno muchas personas reducen su actividad física, lo que puede tener consecuencias: «Al reducir la actividad física en invierno, se puede generar cierta atrofia y debilidad de la musculatura del brazo, y luego, al hacer un esfuerzo puntual o una actividad repetitiva, aparecen fácilmente tendinitis de muñeca o de codo».
En cuanto a los deportes de invierno, las lesiones más habituales son las ligamentosas. «Es gente joven que tiene más soporte óseo y se lesionan más los ligamentos», explica el traumatólogo de Policlínica Gipuzkoa, quien insiste en la importancia de realizar un buen diagnóstico para aplicar el tratamiento correcto y evitar secuelas.
Prevención y señales de alerta
Para prevenir lesiones en esta época del año, el Dr. Samuel Pajares recomienda abrigar bien las manos, evitar el frío extremo y fortalecer las muñecas antes de la práctica deportiva, especialmente en deportes de invierno. También aconseja realizar estiramientos antes y después de la actividad física y utilizar refuerzos específicos, como vendajes o esparadrapos, para estabilizar las articulaciones.
«Acudir al traumatólogo es muy importante cuando hay dolor e inflamación en el momento del accidente o una inflamación gradual que no mejora», subraya el traumatólogo de Policlínica Gipuzkoa, Samuel Pajares. Entre las señales de alerta, destaca la inflamación aguda, el dolor intenso y la sensación de chasquido o inestabilidad. Además, recuerda que la prevención y la atención precoz son claves para evitar complicaciones y garantizar una correcta recuperación durante los meses de invierno.











